El aceite de oliva se ha convertido en un ingrediente indispensable en la cocina mediterránea, por eso es necesario saber la temperatura adecuada a la que se puede someter en función de cada tipo de cocción. En este post detallaremos las temperaturas más adecuadas según qué técnicas culinarias, con el objetivo de mantener las cualidades organolépticas del aceite y conseguir cocciones saludables.

Aunque el aceite de oliva virgen extra es una grasa que se caracteriza por su alta resistencia a las temperaturas y su punto de humo es elevado, lo más adecuado es saber qué temperatura es necesaria para qué tipo de cocción. Por dos razones, en primer lugar para que la cocción sea correcta y sea saludable; y en segundo lugar para mantener todos esos elementos beneficiosos que aporta esta rica grasa.

Sofritos y salteados

En este caso necesitaremos una temperatura media alta, pues el objetivo es que el aceite esté lo suficientemente caliente como para dorar rápidamente los ingredientes, pero sin que pierdan su jugosidad. La temperatura ideal para estas técnicas de cocción está entre los 175°C y los 190°C. A esta temperatura, el aceite de oliva resiste bien el calor y realza los sabores de los ingredientes sin perder sus propiedades saludables. Mantener esta temperatura evita la formación de compuestos nocivos y la oxidación del aceite, lo que garantiza un plato más saludable y sabroso.

Frituras

En el caso de la fritura con aceite de oliva, como en el caso de patatas, rebozados, chips de verduras, etc., es importante alcanzar una temperatura lo suficientemente alta para lograr una fritura rápida y uniforme, pero sin quemar el aceite. La temperatura ideal para freír con aceite de oliva está en torno a los 180°C. A esta temperatura, el aceite de oliva virgen extra conserva su estabilidad y proporciona un sabor característico a los alimentos fritos. Para evitar el sobrecalentamiento, especialmente en casos como las patatas fritas que requieren de un mayor tiempo de fritura, se puede empezar confitando a baja temperatura y posteriormente incrementarla en los últimos minutos, para así conseguir ese efecto en el que estén blanditas por dentro y crujientes por fuera.

Horneados

En el caso de las cocciones al horno, con alimentos como verduras, pescado o incluso repostería, es importante utilizar una temperatura más baja para evitar que el aceite se oxide y desarrolle sabores no deseados. La temperatura ideal para hornear con aceite de oliva está entre los 160°C y los 180°C. A esta temperatura, el aceite de oliva realza los sabores de los alimentos sin quemarse ni volverse amargo. En el caso de asados de carne, sí se puede incrementar en los últimos minutos la temperatura, para tostar la carne, pero siempre el tiempo estrictamente necesario.

Aderezos y aliños

Para aderezar ensaladas o preparar aliños y marinadas, el aceite de oliva virgen extra se utiliza sin calentar, a temperatura ambiente. De esta manera, se conservan intactos todos sus sabores y propiedades nutricionales. Simplemente es necesario mezclar el aceite de oliva con vinagre, limón u otros condimentos y aliñar los platos justo antes de servir. Evitar el calentamiento del aceite en este caso garantiza una mayor biodisponibilidad de sus nutrientes, como los antioxidantes y los ácidos grasos monoinsaturados.

De esta manera, queda claro que elegir la temperatura adecuada para usar aceite de oliva en la cocina es clave a la hora de garantizar que tus platos tengan el mejor sabor y textura posible, así como para preservar sus beneficios para la salud. Mantener el aceite dentro de rangos de temperatura específicos ayuda a evitar la degradación de sus propiedades nutritivas y antioxidantes, asegurando así una experiencia culinaria más saludable y sabrosa. Con estas pautas, podrás aprovechar al máximo este ingrediente tan versátil y nutritivo en todas tus preparaciones culinarias. Ya sólo te queda elegir un buen aceite que se adapte a tus necesidades, así que pasa por nuestra tienda para elegir tu preferido.