Cuando compramos un buen aceite de oliva virgen extra, solemos fijarnos en su variedad, su sabor, su origen o incluso en el formato que mejor se adapta a nuestro consumo. Pero también es importante saber cómo conservar el AOVE en casa para mantener durante más tiempo sus características y disfrutarlo en las mejores condiciones.Pero hay algo que muchas veces pasa desapercibido: la forma en la que conservamos el AOVE en casa también influye en cómo lo disfrutamos.

Porque incluso un aceite de gran calidad necesita unas condiciones adecuadas para mantener durante más tiempo sus características.

La luz, el calor, el contacto con el aire o simplemente dejar una botella abierta durante demasiado tiempo pueden afectar a sus aromas y propiedades.

Por eso, si tienes en casa un AOVE como el Premium de Balcón del Guadalquivir, pensado especialmente para disfrutar de sus matices en crudo, merece la pena prestar atención también a cómo lo almacenas.

La luz: mejor cuanto menos, mejor

Saber cómo conservar el AOVE en casa empieza por protegerlo de uno de sus principales enemigos: la luz. 

Dejar una botella durante semanas sobre una encimera en una zona con mucha iluminación puede favorecer su oxidación y terminar afectando a sus características.

Por eso, lo más recomendable es conservar el AOVE protegido de la luz, preferiblemente dentro de un armario o en un espacio oscuro.

Esto también explica por qué el tipo de envase tiene importancia. Los recipientes que protegen el aceite de la exposición directa a la luz ayudan a conservarlo en mejores condiciones.

En casa, por tanto, no hace falta buscar un lugar especial. Un armario fresco, seco y alejado de ventanas puede ser suficiente.

El calor tampoco es un buen aliado

Otro aspecto importante cuando pensamos en cómo conservar el AOVE en casa es evitar las fuentes de calor.

La cocina es, lógicamente, el lugar donde solemos tener el AOVE, pero eso no significa que cualquier zona sea adecuada.

Lo ideal es buscar un espacio donde la temperatura sea relativamente estable y donde el recipiente no esté sometido continuamente a temperaturas elevadas.

Esto es especialmente importante cuando tenemos formatos grandes destinados al consumo habitual. Por ejemplo, los formatos familiares de Balcón del Guadalquivir están pensados para hogares que utilizan AOVE con frecuencia, pero eso no significa que debamos almacenarlos cerca de una fuente de calor.

Un armario de cocina alejado de los fogones será una opción mucho más adecuada.

¿Qué ocurre cuando abrimos la botella?

Si queremos saber cómo conservar el AOVE en casa una vez abierto, hay un gesto especialmente sencillo: cerrar bien el envase después de cada uso.

El oxígeno es precisamente uno de los factores que intervienen en la oxidación del aceite.

Por eso, una recomendación tan sencilla como cerrar bien el envase después de utilizarlo puede ayudar a conservar mejor el AOVE.

No hace falta complicarse.

Abrir, utilizar la cantidad que necesitemos y volver a cerrar correctamente la botella.

Además, si utilizamos un formato grande porque consumimos bastante aceite en casa, conviene asegurarnos de que permanece bien cerrado entre usos.

¿Es mejor comprar una botella grande o varias pequeñas?

La respuesta depende de cuánto aceite consumas.

Si en casa utilizáis AOVE todos los días y la botella se termina rápidamente, un formato grande puede resultar práctico.

En cambio, si el consumo es menor, puede ser interesante elegir formatos más pequeños para que el aceite permanezca abierto durante menos tiempo.

En Balcón del Guadalquivir existen diferentes formatos precisamente para adaptarse a distintas necesidades de consumo. Desde opciones más manejables para el día a día hasta formatos de mayor capacidad para quienes utilizan aceite habitualmente.

No se trata de elegir siempre el envase más grande, sino de encontrar el formato que realmente encaje con el consumo de cada hogar.

¿Hay que guardar el AOVE en el frigorífico?

No.

El aceite de oliva virgen extra no necesita refrigeración para conservarse correctamente.

De hecho, cuando está sometido a temperaturas muy bajas puede volverse más denso, presentar cierta turbidez o incluso aparecer pequeños sólidos.

Esto no significa necesariamente que el aceite se haya estropeado. Simplemente, algunos de sus componentes pueden solidificarse debido al frío.

Para conservarlo en casa, lo más importante sigue siendo lo mismo: evitar la luz, el calor y el contacto innecesario con el aire.

Un lugar fresco y estable será suficiente.

El formato también puede influir en cómo consumimos el aceite

No todos utilizamos el AOVE de la misma manera.

Hay quien lo utiliza principalmente para cocinar y quien disfruta especialmente de sus características cuando lo toma en crudo.

En este segundo caso, la conservación adquiere todavía más importancia, porque buscamos apreciar los aromas y sabores propios del aceite.

Es lo que ocurre con un AOVE como el Premium de Balcón del Guadalquivir, cuyo perfil frutado intenso presenta notas herbáceas, recuerdos de alcachofa, tomate y hoja de olivo, además de matices de frutas y frutos secos.

Cuando un aceite tiene este tipo de complejidad, conservarlo correctamente ayuda a que podamos disfrutar mejor de aquello que lo hace diferente.

No dejes una botella abierta durante meses

El aceite no se estropea de un día para otro cuando abrimos una botella.

Pero tampoco es recomendable comprar mucho más de lo que vamos a consumir y dejarlo abierto durante largos periodos de tiempo.

Por eso, antes de elegir un formato, merece la pena pensar en algo tan sencillo como:

¿Cuánto AOVE consumimos realmente en casa?

Si utilizas aceite a diario, probablemente un formato de mayor capacidad sea práctico.

Si el consumo es más reducido, quizá sea más conveniente optar por una botella que puedas terminar en menos tiempo.

De esta forma, no solo aprovechas mejor el producto, sino que también reduces el tiempo durante el que permanece abierto.

¿Y qué pasa con el aceite que utilizamos para cocinar?

Cuando hablamos de conservación solemos pensar en las botellas que reservamos para consumir en crudo, pero las mismas recomendaciones se aplican al AOVE que utilizamos habitualmente para cocinar.

También debe mantenerse protegido de la luz y del calor cuando no lo estamos utilizando.

En Balcón del Guadalquivir, por ejemplo, la gama AOVE Familiar cuenta con distintos formatos pensados para quienes utilizan aceite de oliva virgen extra habitualmente en su cocina.

Tener un formato adecuado al ritmo de consumo de cada hogar puede resultar mucho más práctico que almacenar grandes cantidades durante demasiado tiempo.

Un buen AOVE merece una buena conservación

Estos sencillos hábitos son la base de cómo conservar el AOVE en casa y mantener mejor sus características con el paso del tiempo.

Elegir un aceite de oliva virgen extra de calidad es solo el primer paso.

Después viene algo mucho más sencillo: cuidarlo en casa.

Guardar la botella en un lugar fresco y protegido de la luz, mantenerla bien cerrada y elegir un formato acorde con nuestro consumo son pequeños gestos que pueden ayudarnos a conservar mejor sus características.

Y cuando hablamos de un AOVE con personalidad, como el Gran Selección de Balcón del Guadalquivir, merece la pena prestar atención a estos detalles para disfrutarlo en las mejores condiciones, tanto en crudo como en la cocina.

No necesitas complicarte ni convertir la conservación del aceite en un ritual.

Solo recuerda tres cosas: menos luz, menos calor y menos contacto con el aire.

Con esos sencillos hábitos, podrás cuidar mejor el AOVE que tienes en casa y disfrutar durante más tiempo de todo lo que puede aportar a tus platos.

Porque la calidad empieza en el campo y continúa en cada etapa hasta llegar a nuestra mesa. Y también depende de cómo cuidamos el aceite una vez que lo llevamos a casa.

Descubre la gama de Aceite de Oliva Virgen Extra de Balcón del Guadalquivir y elige el formato que mejor se adapte a tu forma de consumir AOVE.